Peeling químico: guía para saber cuándo y cómo hacerlo
Qué es un peeling químico, qué ácidos se usan, cuál es la mejor época del año en Mallorca y cómo cuidar la piel antes y después para que se renueve bien.

Un peeling químico es un tratamiento que aplica sobre la piel una solución con ácidos para ayudarla a renovar sus capas más superficiales. Bien elegido y bien cuidado después, mejora el tono, la textura, el aspecto de los poros y las manchas. La clave no está solo en el ácido, sino en el momento del año, en tu tipo de piel y en lo que haces los días siguientes.
Qué es un peeling químico y qué hace en la piel
La piel se renueva sola de forma constante: las células más superficiales se desprenden y dejan paso a otras nuevas. Con el tiempo, el sol, la contaminación o simplemente el ritmo de vida, ese proceso puede volverse más lento y la piel se ve más apagada, áspera o irregular.
El peeling químico acompaña y estimula esa renovación. Al aplicar los ácidos, se favorece que las células acumuladas en la superficie se desprendan de forma más uniforme. El resultado buscado es una piel más lisa, más luminosa y con un tono más homogéneo.
Hay peelings de distinta profundidad. En un centro de estética avanzada como Amarse trabajamos con peelings superficiales, pensados para mejorar la calidad de la piel sin agresividad. Los peelings más profundos pertenecen al ámbito médico y los realiza un médico.
Las familias de ácidos más habituales
No todos los ácidos hacen lo mismo. Sin entrar en concentraciones, que siempre se deciden en cabina tras valorar la piel, estas son las familias que más se usan:
- Alfahidroxiácidos (AHA), como el glicólico, el láctico o el mandélico. Trabajan sobre la superficie de la piel y se suelen elegir para mejorar la textura, la luminosidad y el tono irregular.
- Ácido salicílico, de la familia de los betahidroxiácidos. Tiene afinidad por la grasa, por eso se usa con frecuencia en pieles mixtas, grasas o con tendencia acneica.
- Combinaciones de varios ácidos y activos, que permiten ajustar el efecto a lo que necesita cada piel.
En nuestro peeling químico en Palma el ácido y la concentración se eligen siempre para tu piel concreta, nunca al revés.
Para quién puede ser una buena opción
El peeling superficial suele encajar si notas alguna de estas cosas:
- Piel apagada, sin luz, con aspecto cansado.
- Textura irregular o sensación áspera al tacto.
- Poros visibles o tendencia a acumular grasa.
- Manchas superficiales o tono desigual.
- Piel con tendencia acneica que necesita una limpieza más profunda.
Si lo que buscas es sobre todo luz y frescura, puede tener sentido combinarlo con un tratamiento facial de luminosidad. Si tu piel tiende a los granitos, lo integramos dentro de un tratamiento del acné.
La mejor época para un peeling en Mallorca
Aquí el clima manda. En Mallorca pasamos muchos meses del año con sol intenso, calor y vida al aire libre: playa, piscina, barco, paseos. Después de un peeling la piel está más receptiva y necesita protegerse del sol con especial cuidado, así que otoño e invierno son las estaciones más cómodas para hacerlo.
Además, el final del verano es justo cuando la piel lo pide: después de meses de sol, sal y cloro, es habitual notarla deshidratada, más gruesa y con alguna mancha nueva. El otoño es un buen momento para empezar un plan de renovación con calma y llegar a la primavera con la piel en mejor estado.
Eso no significa que en verano esté prohibido, pero sí que hay que valorar muy bien el tipo de peeling y tu rutina de exposición al sol. Lo hablamos en la valoración.
Antes y después: cómo cuidar tu piel
Los días previos
- Cuéntanos qué productos usas, sobre todo si incluyen retinoides, ácidos u otros exfoliantes.
- Evita tomar el sol de forma intensa y no hagas exfoliaciones caseras fuertes.
- Si tienes alguna herida, irritación o brote activo en la zona, avísanos: puede ser mejor esperar.
Después del peeling: rutina paso a paso
- Limpieza suave, sin cepillos ni esponjas, con agua tibia.
- Hidratación con productos sencillos y calmantes, sin perfumes intensos.
- Protector solar de amplio espectro cada mañana, y reaplicación si estás en exterior.
- No arranques la piel si notas una ligera descamación: deja que se desprenda sola.
- Pausa en activos fuertes (ácidos, retinoides, exfoliantes) hasta que te indiquemos retomarlos.
- Evita sauna, calor intenso y deporte muy sudoroso durante los primeros días.
Es habitual notar algo de tirantez o una ligera rojez las primeras horas; forma parte del proceso. Si notas algo que te preocupa, escríbenos.
Protección solar: la parte que no se negocia
El protector solar es lo que decide si un peeling va a lucir o no. Una piel recién renovada es más sensible a la radiación, y la exposición sin protección puede favorecer la aparición de manchas, justo lo contrario de lo que buscamos.
Aquí, con la luz que tenemos incluso en enero, recomendamos protección solar todo el año, no solo en verano. Un buen hábito es dejarlo junto al cepillo de dientes para que forme parte de la rutina de la mañana.
Quién debe evitarlo o esperar
Hay situaciones en las que un peeling no se recomienda o conviene posponerlo, por ejemplo durante el embarazo, con la piel irritada o con algunos tratamientos dermatológicos en curso. Lo revisamos siempre contigo en la valoración antes de empezar. Si tienes una enfermedad de la piel diagnosticada, consulta antes con tu dermatólogo.
Tampoco es buena idea hacerse un peeling justo antes de unas vacaciones de playa o de un evento importante sin margen. Planificarlo con tiempo es parte del tratamiento.
Cómo lo trabajamos en Amarse
Empezamos siempre con una valoración: observamos tu piel, hablamos de tus hábitos, de los productos que usas y de lo que te gustaría mejorar. A partir de ahí elegimos el ácido, la concentración y el ritmo de las sesiones, y te explicamos qué notarás en los días siguientes.
Los peelings se pueden combinar con otros protocolos, como los tratamientos revitalizantes o la Esaforesi, según lo que necesite tu piel en cada momento. Si quieres que lo veamos contigo, puedes reservar tu valoración online o por WhatsApp.
Preguntas frecuentes
¿El peeling químico duele?
En un peeling superficial lo habitual es notar un ligero picor o calor durante la aplicación, que se controla en cabina. Después puede quedar algo de tirantez o rojez leve durante unas horas.
¿Se me va a pelar la cara?
Depende del ácido y de tu piel. Con los peelings superficiales puede aparecer una descamación fina o no notarse apenas. Lo importante es no arrancarla e hidratar bien.
¿Puedo hacerme un peeling en verano en Mallorca?
No está prohibido, pero la exposición solar en pleno verano es muy alta y la piel tratada es más sensible. Por eso solemos recomendar otoño e invierno, y en verano lo valoramos caso a caso.
¿Cuántas sesiones de peeling necesito?
Depende de tu piel y de lo que quieras mejorar. Te proponemos un plan concreto en la valoración, después de ver cómo está tu piel.
¿Puedo maquillarme después de un peeling?
Lo ideal es dejar la piel respirar el resto del día. A partir de ahí te indicaremos cuándo retomar el maquillaje según cómo reaccione tu piel.


